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Convento de Santa Clara

Conjunto conventual barroco fundado en 1673 por Juana González Lozano, declarado Bien de Interés Cultural en 2013 y hoy reconvertido en hospedería.

La ParraPatrimonio religiosoBien de Interés Cultural
Convento de Santa Clara (La Parra)
Fachada encalada del convento de Santa Clara, con su portada adintelada de piedra, en la calle Santa María de La Parra. Foto: Jose Juan Durán (CC BY-SA 3.0) · Wikimedia Commons

Qué es

El convento de Santa Clara es un conjunto conventual de estilo barroco popular, de líneas sobrias de raíz franciscana, construido a partir de que la viuda Juana González Lozano donara sus casas de la calle Santa María de La Parra para fundar una comunidad religiosa, formalmente instituida el 17 de julio de 1673 con religiosas de la Tercera Orden de San Francisco. El conjunto, de unos 2.500 m² construidos en mampostería y ladrillo, se articula en torno a un claustro de dos alturas con bóvedas de arista y cañón, y conserva la iglesia o capilla del Santísimo Cristo de las Misericordias y San Juan Bautista —con una talla de alabastro de este último santo—, además de la sala capitular, el refectorio y la crujía de celdas. En su interior se conservan tres retablos barrocos de los siglos XVII y XVIII, entre ellos el mayor, con columnas salomónicas talladas con racimos de vid. La fachada mantiene una portada adintelada de piedra y el encalado tradicional que, según su propio expediente de protección, constituye «el elemento distintivo» del edificio.

La comunidad de clarisas ocupó el convento hasta 1979, año en que las últimas religiosas lo abandonaron para trasladarse a otras casas de la orden en Badajoz y Almendralejo. El edificio pasó a titularidad municipal en 1985 y, tras un periodo como centro cultural, fue rehabilitado a finales de los años noventa por el Ayuntamiento de La Parra y la Junta de Extremadura, bajo la dirección del arquitecto Francisco Viñao D'Lom.

Cómo visitarlo

El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura declaró el convento Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento, mediante el Decreto 81/2013, de 21 de mayo (publicado en el DOE y en el BOE de 15 de julio de 2013). Desde su rehabilitación funciona como hospedería, explotada bajo arrendamiento municipal por una empresa hostelera, lo que permite recorrer buena parte del conjunto —claustro, capilla y antiguas dependencias monásticas— alojándose en él; no es, por tanto, un monumento de visita libre y gratuita como una iglesia parroquial, sino que su acceso depende de la actividad hotelera del edificio. La capilla conserva la talla de alabastro de San Juan Bautista y los tres retablos barrocos originales.