SEO local en Extremadurapara que tu negocio sea el primero en tu localidad

Yacimiento de Makhada Albalat

Ciudad fortificada andalusí de los siglos X-XII que controlaba un vado del Tajo, excavada desde 2009 y declarada Bien de Interés Cultural en 2014.

RomangordoPatrimonio civilBien de Interés CulturalLista Roja del Patrimonio
Yacimiento de Makhada Albalat (Romangordo)
Foto: Javipuebla (CC BY-SA 3.0) · Wikimedia Commons — no existe todavía foto libre específica del yacimiento, se reutiliza la foto general de Romangordo

Qué es

Makhada Albalat —también citado como Majâdat al-Balât o Madīnat al-Balāṭ, del árabe «el vado del camino empedrado»— fue una ciudad fortificada andalusí situada en la orilla del río Tajo, en el término de Romangordo, que debió su importancia a controlar uno de los pocos vados practicables del curso medio del río, hoy anegado por las aguas del embalse de Torrejón-Tajo. Según el propio pueblo de Romangordo, el núcleo dio origen al municipio actual: junto con Higuera de Albalat y Casas de Miravete formó parte de la antigua Campana de Albalat, dividida en municipios independientes durante el siglo XIX. Se documenta como asentamiento desde el siglo X, bajo el Califato de Córdoba, con un recinto amurallado de planta trapezoidal reforzado con una docena de torres que encerraba unas 2,5 hectáreas y llegó a albergar, según las estimaciones del equipo excavador, varios cientos de habitantes hacia mediados del siglo X. Sufrió una fase de ocupación y refortificación almorávide entre 1112 y 1119-1120, y fue destruida hacia 1142 por milicias cristianas de Salamanca y Ávila, quedando abandonada poco después; el territorio pasó más tarde a la Orden de Trujillo (1195). Aunque el paraje se sitúa sobre una antigua vía romana que unía Mérida con Toledo y cruzaba el Tajo por este mismo vado, las excavaciones no han documentado hasta ahora una ocupación romana propia del recinto, solo su función de paso heredada.

Excavaciones y hallazgos

El yacimiento se excava de forma sistemática desde 2009 en sucesivas campañas de verano dirigidas por la arqueóloga Sophie Gilotte (CNRS, Francia), con un equipo internacional de especialistas y estudiantes en arqueología, geofísica, arqueozoología y paleobotánica, entre otras disciplinas. Los trabajos han sacado a la luz viviendas andalusíes de patio central, talleres metalúrgicos con fraguas, una necrópolis, restos de un hammam (baño público) y un arrabal extramuros, además de un capítulo violento: una capa de destrucción de mediados del siglo XII con proyectiles que documenta el asalto final a la ciudad. Entre los hallazgos destaca un pequeño tesorillo de ocho dírhams de oro almorávides. Según los propios responsables del proyecto, hacia 2019 solo se había excavado en torno al 7% de la superficie total del recinto.

Estado de conservación y visita

El yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural el 18 de febrero de 2014, en la categoría de zona arqueológica, pero su estado de conservación es delicado: está incluido desde 2011 en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra, que describe la fortaleza como «en ruina total», con apenas algunos lienzos de la muralla exterior y dos torreones interiores en pie, y señala el expolio y el deterioro progresivo como motivo de inclusión; la necrópolis, en particular, ha sufrido saqueos. El equipo excavador organiza jornadas de puertas abiertas y visitas guiadas durante las campañas de verano —con recorridos por el yacimiento, explicación del trabajo arqueológico sobre el terreno y actividades infantiles como «arqueólogos por un día»—, pero no es un yacimiento con horario de visita regular todo el año: conviene confirmar fechas concretas antes de acercarse. Se sitúa junto al embalse de Torrejón-Tajo, a varios kilómetros al norte del casco urbano de Romangordo, cerca de la A-5.