Iglesia de Santiago
Templo de proporciones catedralicias de los siglos XVI y XVII, Bien de Interés Cultural desde 1995 y parroquia mayor de Don Benito.

Qué es
La iglesia parroquial de Santiago Apóstol es el gran templo de Don Benito, en la plaza de España, en pleno centro de la ciudad. Es una obra de gran cuerpo levantada entre los siglos XVI y XVII, con la que los dombenitenses quisieron dotarse de una iglesia a la altura de la importancia de la villa, de ahí su aspecto casi catedralicio: muros anchos, contrafuertes rematados por pináculos y naves de grandes dimensiones. La Junta de Extremadura la declaró Bien de Interés Cultural con categoría de monumento el 10 de enero de 1995.
Historia
Las dos portadas laterales, idénticas y de estilo postherreriano, se labraron en 1570 y 1598; sobre la del lado de la Epístola luce el escudo del obispo de Plasencia fray Martín de Córdoba y Mendoza. La portada principal, de 1608, está precedida por la escalinata conocida como «del Velar». A mediados del siglo XVII, siguiendo el gusto barroco, se construyó el coro alto a los pies de la nave.
El terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 dejó la torre totalmente agrietada; en 1864 se desplomó una de sus esquinas y acabó demoliéndose. La torre actual, de 40 metros de altura, la levantó entre 1885 y septiembre de 1887 el arquitecto Vicente Paredes Guillén, con la aportación económica de Consuelo de Torre-Isunza, y en 1965 se revistió con granito de Quintana. En 1936 se perdió la mayor parte de su patrimonio mueble, entre él el retablo mayor de 1668 (que a su vez había sustituido a otro de 1580), cuyos lienzos había pintado el villanovense José de Mera Rodríguez (1672-1752). En 2020 se hicieron obras de remodelación en el interior: se renovó el revestimiento de mármol del presbiterio, se colocó una reja de hierro a modo de valla en los laterales y se bajó un escalón el altar mayor.
Qué ver
La fachada principal, orientada a poniente, se organiza con columnas corintias acanaladas y un frontón partido; en su centro, un templete acoge la Inmaculada Concepción en piedra blanca de Córdoba donada por el escultor dombenitense Pedro de Torre-Isunza, con un óculo y el escudo de España sostenido por dos leones encima. En el interior destacan la amplitud de las naves, cubiertas con bóvedas de nervadura, y el retablo mayor de 1956, réplica del original del siglo XVII realizada por el tallista local Claudio Martín Soriano, con 17 tablas pintadas por el dombenitense Juan Aparicio Quintana. En la sacristía se conserva una cajonería de pino y nogal de 1700 con relieves florales y de animales.
Culto y la Velá de la Virgen de las Cruces
Sigue abierta al culto como parroquia, por lo que el interior se visita en los horarios de apertura del templo; los horarios de misa los fija la propia parroquia y pueden cambiar según la época del año, así que conviene consultarlos allí o en la Oficina de Turismo de Don Benito (calle Villanueva, s/n) antes de ir. Cada otoño la iglesia se convierte en el centro de La Velá, Fiesta de Interés Turístico Regional: a finales de septiembre o primeros de octubre la imagen de la Virgen de las Cruces, patrona de Don Benito, llega en romería desde su ermita y permanece en la iglesia de Santiago, donde se celebran el pregón y la tradicional noche de vela a la patrona, hasta su regreso al santuario en torno al 12 de octubre. En julio, el barrio de Santiago celebra sus fiestas de Santiago, y en septiembre la ciudad vive su Feria de Septiembre.
Qué ver cerca
En la misma visita a Don Benito se pueden ver el Teatro Imperial y el Museo Etnográfico. A pocos kilómetros, Villanueva de la Serena tiene otro gran templo de la misma época, la iglesia de la Asunción.