Puente mudéjar de Palomas
Puente medieval de mampostería sobre el arroyo Palomillas, al que Palomas debe su nombre y su origen como núcleo de población.
Qué es
Palomas debe su nombre, según recogen de forma reiterada las fuentes locales, a la construcción de un puente sobre el arroyo Palomillas, en torno al cual fue creciendo el núcleo de población bajo la jurisdicción de la Orden de Santiago. El puente medieval que se conserva junto al pueblo se cita habitualmente como uno de los pocos puentes mudéjares que se conservan en Extremadura, construido en mampostería con sus correspondientes arcos y aliviaderos para desaguar las crecidas del arroyo. En el último cuarto del siglo XV se documentan obras de reconstrucción y conservación ordenadas por los Reyes Católicos, coincidiendo con el periodo en el que Palomas se consolida como población organizada dentro de la Orden.
Aunque esta ficha recoge el nombre en plural con el que a veces se alude informalmente al conjunto («puentes mudéjares»), las fuentes consultadas —listados de patrimonio municipal, guías turísticas y la Mancomunidad Tierra de Barros— coinciden en describir una única estructura: el plural parece responder a la rareza de este tipo de puente en el conjunto de Extremadura («uno de los pocos puentes mudéjares»), no a la existencia de varios puentes distintos dentro del propio municipio. Una única fuente aislada le atribuye 19 arcos y lo sitúa sobre el río Matachel, un dato que contradice al resto de fuentes —que sitúan el puente sobre el Palomillas, no el Matachel, que discurre por otros municipios de la comarca— por lo que se descarta aquí por poco fiable.
Cómo visitarlo
El puente se encuentra junto al casco urbano de Palomas, sobre el arroyo Palomillas, y puede visitarse junto con el resto del patrimonio local: la iglesia de Nuestra Señora de Gracia, en lo alto del pueblo, y la Casa Grande o Las Poyatas. A diferencia de la iglesia parroquial, declarada Bien de Interés Cultural en 2013, no consta que el puente cuente por sí mismo con una declaración de protección patrimonial propia. Las fuentes consultadas tampoco documentan con precisión su estado de conservación actual ni si mantiene uso para el tráfico rodado o solo un uso peatonal: es un dato que, honestamente, no se ha podido confirmar con las fuentes disponibles en línea para un municipio tan pequeño y con tan poca documentación reciente.