Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila
Lugar de peregrinación mariana junto a la frontera con Portugal, declarado santuario diocesano en 2024 y meta de la romería del 27 de mayo.

Qué es
El santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila se levanta en el paraje de Chandavila, a unos 2,5 km del casco urbano de La Codosera y a menos de un kilómetro de la frontera con Portugal, en un entorno de pinos, castaños, encinas y eucaliptos. Su origen está en un episodio de tradición y devoción popular, no en un hecho verificado académicamente: el 27 de mayo de 1945, una niña del pueblo, Marcelina Barroso Expósito, de diez años, relató haber visto una aparición de la Virgen junto a un castaño mientras cruzaba el paraje camino de Portugal; días después, el 30 o 31 de mayo, otra joven, Afra Brígido Blanco, de diecisiete años, comenzó a tener visiones similares. Ninguna de las dos videntes obtuvo nunca un reconocimiento oficial de sobrenaturalidad por parte de la Iglesia, pero el fenómeno generó una intensa devoción popular a ambos lados de la raya que se mantiene hasta hoy.
El obispo de Badajoz de la época autorizó la construcción de un lugar de culto en el sitio, y las obras arrancaron el 27 de mayo de 1947, dos años exactos después de la primera aparición relatada. El conjunto resultante combina una pequeña capilla que envuelve el tronco del castaño donde se sitúa el origen de las visiones con un templo mayor, de materiales modernos y una torre de tres cuerpos a los pies, cuyo interior de nave única y cuatro tramos alberga en la cabecera el camarín de la Virgen y un retablo mayor barroco de madera dorada con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores. El recinto se completa con un pequeño templete sobre un pozo y un altar al aire libre usado en las celebraciones multitudinarias.
Cómo visitarlo
El santuario funciona como lugar de culto activo, sin declaración de Bien de Interés Cultural propia —a diferencia de otros monumentos religiosos de la comarca—, protegido por la legislación general de patrimonio histórico español. Su reconocimiento eclesiástico sí se ha ido formalizando con los años: en 2020 la Santa Sede concedió un Año Santo Jubilar por el 75 aniversario de las apariciones, y el 15 de septiembre de 2024 el arzobispo de Mérida-Badajoz lo declaró santuario diocesano. Ese mismo agosto de 2024, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano concedió un nulla osta a la devoción —firmado por el cardenal Víctor Manuel Fernández—, que autoriza el culto y reconoce «signos de una acción del Espíritu Santo» en los frutos espirituales de los peregrinos, pero sin pronunciarse sobre la autenticidad sobrenatural del fenómeno de 1945, que sigue sin verificación oficial.
La cita principal es la romería del 27 de mayo, aniversario de la primera aparición relatada, que congrega cada año a miles de peregrinos llegados de España y Portugal. Fuera de esa fecha, el santuario recibe visitas y peregrinaciones de forma más discreta durante todo el año, dada su cercanía a la raya luso-extremeña.