Iglesia de Santa María
El gran templo parroquial de Guareña, de dimensiones descomunales para el pueblo, iniciado en 1557 con trazas de Rodrigo Gil de Hontañón y rehecho en parte tras el hundimiento de 1900.

Qué es
La iglesia parroquial de Santa María es el monumento más importante de Guareña. Se levanta en uno de los extremos de la localidad, cerca de la plaza vieja, y sus dimensiones —89 × 45 metros por el exterior— resultan desproporcionadas para el pueblo, ya en la época de su construcción. Su nave única tiene una capacidad espacial que se cuenta entre las mayores de la comarca. Pertenece a la diócesis de Plasencia y está declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento.
Historia
Se construyó sobre una iglesia anterior. Las obras empezaron a comienzos de 1557, reinando Felipe II y siendo obispo de Plasencia Gutiérrez Vargas de Carvajal, a cargo del arquitecto Sancho de Cabrera. Tras desavenencias entre este, el pueblo y los responsables eclesiásticos, se llamó a Rodrigo Gil de Hontañón, que trabajaba entonces en la catedral de Plasencia y dirigió la obra desde 1560. La torre no se terminó hasta 1700.
El 28 de abril de 1900 se hundió el tramo de bóveda inmediato al coro, arrastrando el tejado, el coro y parte del pavimento. Los arquitectos Ricardo García Guereta y Eugenio F. Quintanilla lo reconstruyeron con materiales más ligeros, y el templo se reabrió el 9 de junio de 1917. En 1936 se destruyeron los altares y el retablo, que se repusieron entre 1943 y 1949 con aportaciones y trabajo de los vecinos.
Qué ver
Se entra por tres portadas de medio punto; la más rica es la del lado de la Epístola, del siglo XVII, con pares de columnas sobre un alto basamento, que muestra el paso del Renacimiento al Barroco. Dentro impresiona sobre todo la amplitud de su nave.
Cómo visitarlo
Abre en horario de culto. Guareña celebra en agosto sus Ferias y Fiestas, y en septiembre la fiesta patronal del Cristo de las Aguas.