Iglesia de la Asunción
Templo renacentista de tres naves consagrado en 1608, presidido por su torre del siglo XVII y declarado Bien de Interés Cultural en 2021.

Qué es
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es el monumento más emblemático de Villanueva de la Serena y un ejemplo singular de la arquitectura renacentista de la Baja Extremadura. Se alza en la plaza de España, con una posición dominante sobre el casco urbano. La Junta de Extremadura la declaró Bien de Interés Cultural con categoría de monumento por el Decreto 125/2021, de 3 de noviembre, que destaca también su valor inmaterial por ser escenario de «La Carrerita», la expresión de religiosidad popular más arraigada de la ciudad.
Historia
Se levantó en sustitución de una iglesia gótica anterior, de la que no queda ningún resto, cuando en el siglo XVI la villa —antes llamada Villanueva de Lares o de Magacela— creció hasta convertirse en cabeza de partido, y feligreses y rectores de la Orden de Alcántara quisieron un templo acorde con su nueva importancia. No se conoce la fecha exacta del inicio de las obras: en 1573 se labraba la capilla mayor y en 1594, gracias a la venta de la bellota de la dehesa de Las Mayas, estaban hechas la capilla mayor, la sacristía, las dos portadas laterales y los cimientos de la torre. El templo se consagró en 1608, fecha que recoge el friso de la portada principal. La torre se construyó en la tercera década del siglo XVII: en 1634 el visitador de la Orden encargó concluirla a Fernando de Orellana y otros maestros vecinos de Villanueva, Don Benito y Medellín, por 21.000 reales.
En agosto de 1936 un grave incendio destruyó todos sus bienes muebles y el archivo parroquial. En las décadas siguientes se acometieron varias obras de reparación, entre ellas la consolidación de las bóvedas en los años sesenta y setenta y la sustitución de la cubierta en 1995.
Arquitectura e interior
Está construida con mampostería de granito y sillería granítica en esquinas, contrafuertes y portadas, con contrafuertes rematados en pináculos. Mide unos 40 metros de largo por 17 de ancho, con planta de cajón de tres naves a la misma altura y cuatro tramos: bóvedas de arista en la nave central y de cañón con lunetos en las laterales. El presbiterio se cubre con una cúpula semiesférica sobre pechinas iluminada por una linterna, y a los pies se sitúa el coro sobre triple arquería. Sus tres portadas le dan un aire clasicista: la principal, a los pies, enmarcada por dos potentes contrafuertes, con arco de medio punto, pares de columnas corintias, frontón curvo partido y la inscripción «ASSVNPTIONI DEIPARAE IN AETHERA SACRVM» con la fecha de 1608; la de la Epístola, al sur, con una imagen de piedra de la Virgen en el frontón; y la del Evangelio, al norte, con relieves de San Pedro y San Pablo. La torre, en el ángulo suroccidental, a la derecha de la portada principal, es su elemento más destacado: de estilo barroco herreriano, remata el cuerpo de campanas con una balaustrada de prismas y bolas y una cúpula piramidal con el reloj.
El retablo mayor y el manifestador, de tres cuerpos y cinco calles, los realizó el zafrense Antonio Martín Martínez en los años cincuenta y sesenta del siglo XX, con pinturas de los sevillanos Rafael Blas Rodríguez y su hijo Juan Antonio Rodríguez Hernández y una imagen de la Asunción de Sebastián Santos Rojas. Entre las capillas destacan la bautismal, con el Cristo de la Pobreza de Gabino Amaya (1948), la del Sagrario, con una Inmaculada de Eduardo Pino (1940), la sacristía de finales del siglo XVI y la capilla de los Villavicencio, fundada en 1593.
Entre los bienes muebles protegidos por la declaración de BIC figuran la Virgen de los Dolores de Mariano Benlliure, costeada por suscripción popular en 1943 y que salió en procesión por primera vez en 1944; la custodia de oro y piedras preciosas de los talleres de la Casa Granda de Madrid, pagada con donaciones de los feligreses en los años cuarenta; y una tabla de La Virgen con el Niño y San Juanito cuya atribución a Luis de Morales discuten los especialistas.
La Carrerita
La iglesia es inseparable de La Carrerita, el acto central del Domingo de Resurrección en Villanueva de la Serena, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional. En la plaza de España, ante miles de personas, la imagen de la Virgen de la Aurora recorre a la carrera unos cien metros hasta encontrarse con el Cristo Resucitado, y después ambas imágenes vuelven juntas en procesión a la parroquia de la Asunción. El decreto de BIC de 2021 reconoce expresamente este valor inmaterial del templo.
Cómo visitarla
Está en la plaza de España, el centro de la ciudad; su entorno de protección incluye también el Parque de la Constitución y las calles Ramón y Cajal, San Benito y La Carrera. Sigue abierta al culto como parroquia, así que el interior se visita en los horarios de apertura del templo, que conviene confirmar con la propia parroquia. Desde la plaza se continúa fácilmente la visita hacia el Castillo de la Encomienda y el Teatro Las Vegas; a pocos kilómetros está Don Benito, con la iglesia de Santiago y el Teatro Imperial. Entre las fiestas de la ciudad figuran el Carnaval de Villanueva de la Serena y las fiestas de San Bartolomé, a finales de agosto.