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Ruta del Patrimonio Recuperado

Doce enclaves de Cáceres y Badajoz que Hispania Nostra ha sacado de su Lista Roja del Patrimonio tras años de restauración: la prueba de que el patrimonio en riesgo también se puede recuperar.

Patrimonio recuperadoHispania NostraBadajoz y Cáceres

De la Lista Roja a la Lista Verde

Desde 2007, la asociación Hispania Nostra mantiene una Lista Roja del Patrimonio en la que científicos y ciudadanos señalan bienes culturales y naturales en riesgo de desaparición, ruina o alteración esencial. Cuando un bien de la Lista Roja acaba perdiéndose, pasa a la Lista Negra; cuando se recupera, pasa a la Lista Verde, el reconocimiento a que ese patrimonio se ha salvado.

Esta ruta reúne los doce enclaves extremeños —repartidos entre las provincias de Cáceres y Badajoz— que en los últimos años han completado ese recorrido: dos ermitas, dos iglesias, un colegio, un hospital, un fuerte, dos castillos, una torre, un aljibe, un puente y un berrocal, recuperados entre 2015 y 2025 gracias a restauraciones impulsadas por ayuntamientos, la Junta de Extremadura, la Iglesia y asociaciones locales.

Doce historias de recuperación

En el norte de Cáceres, la ermita de San Bartolomé o de San Berto (Hinojal) y la ermita de Valbón (Valencia de Alcántara) son dos templos medievales que llegaron a estar en ruinas por abandono; la iglesia de Santa Catalina de Romangordo, con su techumbre mudéjar, fue la última en sumarse a la Lista Verde, en octubre de 2025. En Cáceres capital, el aljibe hispanomusulmán de la Casa de las Veletas tuvo el paso más rápido de todos: apenas dos meses en la Lista Roja. Junto a Trujillo, el berrocal que rodea la ciudad amurallada es el único espacio natural de la lista, protegido frente a la presión de las plantas fotovoltaicas y la autovía.

En Badajoz, la iglesia de San Martín de Medellín guarda la pila donde la tradición sitúa el bautismo de Hernán Cortés, y el castillo de Capilla se recuperó tras tres campañas arqueológicas. Más al sur, el Hospital de San Miguel de Zafra y el Colegio e Iglesia de San Ildefonso de Fregenal de la Sierra son dos grandes conjuntos que hoy tienen nuevos usos culturales, mientras que el Pontón de Brovales, cerca de Jerez de los Caballeros, es un pequeño puente que durante años tuvo un boquete en el centro de su calzada. La capital pacense aporta dos fichas dentro de la Alcazaba: el Fuerte de San Cristóbal, el único fuerte abaluartado completo de la ciudad, y la Torre del Palacio Episcopal, también conocida como Torre de los Acevedo.

Cómo plantear la ruta

Los doce enclaves están repartidos por toda la región, así que no forman un itinerario lineal sino tres bloques que se pueden visitar por separado: Cáceres y el norte (Aljibe de las Veletas, Berrocal de Trujillo, Romangordo, Hinojal, Valencia de Alcántara), La Raya y la Sierra Suroeste (Fuerte de San Cristóbal y Torre del Palacio Episcopal en Badajoz, Pontón de Brovales, Fregenal de la Sierra, Zafra) y Vegas Altas y La Serena (Medellín y Capilla).

El estado de conservación y las condiciones de visita son muy distintas de un enclave a otro: algunos, como el Hospital de San Miguel o el Fuerte de San Cristóbal, tienen hoy un uso cultural regular, mientras que otros, como la ermita de Valbón o el castillo de Capilla, siguen siendo ruinas o yacimientos sin horario fijo. Cada ficha detalla su estado y cómo visitarlo.