Ruta del Patrimonio Romano de Extremadura
De las murallas de Coria al dístilo de Zalamea de la Serena, pasando por Augusta Emerita: la huella de Roma en la antigua Lusitania.
Extremadura, corazón de la Lusitania
Buena parte de la actual Extremadura formó parte de la provincia romana de Lusitania, cuya capital, Augusta Emerita —la actual Mérida—, se fundó en el año 25 a.C. De aquella etapa quedan en la región algunos de los monumentos romanos mejor conservados de la Península: teatros, anfiteatros, acueductos, puentes, calzadas y monumentos funerarios repartidos entre las dos provincias.
Esta ruta los ordena de norte a sur, desde el valle del Alagón y el Tajo hasta las Vegas del Guadiana y La Serena.
Las paradas
En el norte de Cáceres, las Murallas de Coria son un recinto de origen romano de más de un kilómetro de perímetro, uno de los mejor conservados de España. Sobre el Tajo, el Puente Romano de Alcántara, construido bajo Trajano entre los años 104 y 106 d.C., es uno de los puentes romanos más altos de Hispania. Más al este, la calzada y el puente de Hinojal siguen sirviendo hoy de paso rural entre dehesas.
Mérida concentra el núcleo de la ruta: el Acueducto de los Milagros, que traía el agua desde el embalse de Proserpina; el Teatro Romano, construido por orden de Marco Agripa; y el Anfiteatro, del año 8 a.C., con aforo para 15.000 espectadores.
Al sur de la capital, Alange conserva en su balneario unas termas romanas del siglo III. Hacia el este, el Teatro Romano de Metellinum, en Medellín, uno de los más antiguos de Hispania, se recupera desde 2007. La ruta termina en el Dístilo de Zalamea de la Serena, un monumento funerario de dos columnas dedicado a Trajano hacia el año 100 d.C.
Cómo plantear la ruta
Mérida merece por sí sola al menos un día completo, y su conjunto arqueológico es Patrimonio de la Humanidad. El resto de paradas se reparte bien en dos escapadas: una por el norte de Cáceres (Coria, Alcántara, Hinojal) y otra por las Vegas del Guadiana y La Serena (Alange, Medellín, Zalamea). La calzada de Hinojal no tiene señalización turística propia; su ficha explica cómo llegar.